Viernes, 21 Septiembre 2018 18:24

Arquitecto crea un instituto para personas con discapacidad

Durante su niñez jugaba con los legos que luego convertía en casas y edificios. Es el recuerdo que guarda Héctor Solís, quien hace dos meses se graduó como arquitecto en la Universidad UTE de Quito.

Allí, como parte de su trabajo de titulación, diseñó un instituto de artes plásticas, visuales y escénicas en el que se incluya a personas con discapacidad. En este propone una planta baja con aulas inclusivas a las que puedan acceder personas en sillas de ruedas o en muletas e invidentes.

No hay gradas, ni desnivel, en su reemplazo hay rampas para que ellos se desplacen a las aulas, biblioteca, administración, auditorio. “Cada rincón está pensado para personas con discapacidad. Yo soy parte de ese grupo”.

El arquitecto nació con ictiosis lamelar, una enfermedad genética no contagiosa.  Su condición lo obliga a no exponerse al sol y cubrir sus brazos para no lesionar su piel, además de usar cremas y pastillas de forma permanente. Recalcó que “sufrimos de sofocación, calor e incomodidades”.

Reconoció que estudiar en la escuela y el colegio fue complicado y que incluso resultó una tortura en los primeros años. Él recordó que cuando cursaba el nivel básico  lo llamaban “leproso” o le tiraban los libros.

“No tuve amigos hasta quinto año de básica porque no querían acercarse por temor, pero en la universidad no sufrí rechazo”. Ingresó al centro de estudios particular gracias a una beca por su alto puntaje en las pruebas del ENES que hoy se las conoce como Ser Bachiller.

En su último año empezó el desarrollo del proyecto que prevé funcione en el cantón Mejía y beneficié a la comunidad educativa. Recientemente la propuesta fue presentada ante el Alcalde de esa urbe. “Estoy esperando que me den una oportunidad. Quiero trabajar y ayudar”.

Héctor es hijo de una conserje y de un constructor de planos y fueron ellos quienes lo impulsaron a formarse.

“Mi mami es mi único Dios y mi papá es mi superhéroe. Él  sufrió un accidente cerebrovascular”

Su próximo desafío es el lanzamiento de un libro sobre su enfermedad con el fin de educar a las personas. Ver artículo completo