Lunes, 04 Febrero 2019 22:12

Joven demuestra que la discapacidad auditiva no impide estudiar ingeniería

Ayleen pasó la mayoría de su vida con problemas para comunicarse debido la discapacidad auditiva que sufre desde su nacimiento, hoy está a punto de graduarse de la carrera de Ingeniería en Animación y Efectos Visuales.

Con 21 años de edad, Ayleen tiene muchos sueños y metas en la vida, se siente feliz porque sus esfuerzos han rendido frutos y está por concluir la carrera a la que dedicó tres años y medio, y donde aprendió el lenguaje de señas.

La hoy estudiante de la Universidad Politécnica de Santa Rosa Jáuregui cuenta con una familia amorosa que la cobijo y apoyó en este trayecto -que reconoce- no ha sido fácil, pues fueron muchos los problemas que pasó para comunicarse con los demás.

“Yo nací sorda, soy hipoacusia, en realidad yo nací ya así, siempre he sido sorda; mi familia somos mamá, papá, dos hermanos, y yo, pero yo soy la única sorda, todos son oyentes en mi familia, yo soy la única que nací hipoacusia”.

Relata que fue una sorpresa para sus padres que naciera sorda y no tuviera voz, por lo que la llevaron a varios doctores para que la revisaran, y fue cometida a exámenes como potenciales evocados auditorios y la audiometría.

Debido a que su audición era deficiente, sus padres optaron porque usara auxiliares auditivos; su atención médica se realizó en la Ciudad de México, de donde es originaria, y de lunes a viernes asistía a la escuela y tomaba terapia de lenguaje.

De los 4 a 10 años de edad Ayleen estuvo en una escuela para oyentes, donde era la única chica sorda, por lo que era difícil comunicarse con sus compañeros; en la secundaria pasó lo mismo y en la preparatoria igual.

Pero cuando encontraron la Universidad Politécnica de la Universidad Politécnica de Santa Rosa Jáuregui, donde acuden jóvenes con discapacidades diferentes, vinieron a conocer y se quedó.

En esta Universidad –señala- aprendió el lenguaje de señas por lo cual hoy puede entender más claramente, comunicarse y acceder a la información “lo que antes era muy difícil”.

“Yo no sabía nada de lengua de señas, nada, la primera vez que tuve contacto con la lengua de señas fue en la Universidad Politécnica, en donde me ayudarían muchísimo los intérpretes y los maestros, y gracias a ellos y mis compañeros he aprendido”.

Para Ayleen estudiar la Universidad es uno de sus grandes logros en la vida, y su meta más próxima es comenzar a trabajar en el mes de enero como parte de la estancia que cubrirá por parte de la institución educativa.

“Me gusta muchísimo, y más porque casi se acerca mi graduación, me siento muy orgullosa de ser sorda, de estudiar con muchos sordos en la Universidad Politécnica y de haber escogido la carrera de Animación y Efectos Visuales”.

UNIVERSIDAD INCLUYENTE

Actualmente en la Universidad Politécnica de la Universidad Politécnica de Santa Rosa Jáuregui, hay 70 alumnos en el bachillerato incluyente, de los cuales 25 tienen algún tipo de discapacidad, y en educación superior tienen 23 alumnos con discapacidad.

Ocho alumnos sordos están por graduarse en la carrera de Animación y Efectos Visuales; a lo que se suman dos jóvenes ciegos y uno sordo que ya se graduaron de la carrera de Terapia Física.

Ver artículo completo